lactancia materna

Como influye la nutrición en la salud oral. Lactancia y comida real.

Nutrición y salud oral van de la mano desde el inicio de nuestra vida. Desde la gestación, lo que la madre ingiere, tiene un impacto en nuestra salud, en próximos artículos hablaremos sobre esto. Hoy vamos a tratar dos puntos fundamentales, la lactancia y la comida real.

Lactancia materna.

“El niño, reconoce a su madre por la sonrisa.” León Tolstoi

La lactancia materna es nuestro primer alimento. La importancia de lactar en el desarrollo de un bebé es crucial para la salud oral. Darle el biberón, potitos, purés o papillas en su primer año de vida no le hará ningún favor. Estamos hablando del periodo crítico de la masticación.

Lactar estimula el desarrollo maxilar, el fortalecimiento muscular y el desarrollo del circuito de respiración nasal. Si no, incrementaremos las probabilidades de ser respiradores orales con todos sus inconvenientes. (Desequilibrio bioquímico, acidificación y disminución del flujo salival, aumento del riesgo de enfermedad periodontal y caries). El cuerpo no malgasta recursos en vano, se adapta a los requerimientos mínimos necesarios. Si no necesitamos músculo o hueso, el cuerpo, no lo va a generar. (estudio)

No mamar de la teta, degenera en hábitos como: succión digital o labial, uso del chupete, etc.

 

El motivo

La carencia por parte del bebé de satisfacer el reflejo de succión. Nos faltan estímulos de desarrollo mecánicos. Un biberón no requiere tanto esfuerzo como una mama para extraer la leche. No obstante, ese no es el único problema, la falta de nutrientes de calidad también influye de manera negativa.

A partir de los 6 meses,  debería empezar a comer alimentos sólidos. Así, preparará y estimulará la creación de tejidos necesarios en los maxilares. Imprescindibles para una buena masticación, aunque sólo triture con las encías.  De hecho, en un entorno natural, la madre masticaría el alimento y se lo daría a la boca. En nuestra sociedad “avanzada” introducimos la cucharilla y los potitos, rompiendo así, los estímulos que permitirán el desarrollo. ¿Parece que existe relación entre nutrición y salud oral verdad?

MASTICACIÓN VS DEGLUCIÓN

Al cumplir 6 años, comienza la dentición definitiva. En un entorno natural, los dientes de leche ya se habrían desgastado, gracias a la trituración de tubérculos, carne, pescado o raíces, desde luego, no gracias a Pediasure ni suplementos del estilo.

Si no hemos tenido una dieta dura, que nos obligue a ejercitar la masticación, estimulando así el futuro contenedor de los dientes definitivos, tendremos problemas.

Apiñamiento, malposiciones, dolores cervicales, etc.

El desgaste de los dientes temporales, evitará el apiñamiento de los definitivos y permitirá realizar los movimientos naturales de la masticación, describiendo una línea en forma de lágrima. Así, se desarrollará una buena estructura musculoesquelética si tenemos en cuenta la teoría de Moss.

masticación nutrición
Masticación en forma de lágrima

Suplementación

Esta clase de productos, tienen un rol determinante en el desarrollo de la percepción de los sabores. Algo que ocurre frecuentemente, es que los niños no quieren comer nada que no sepa extremadamente dulce o salado porque les parece insípido. Estos pseudoalimentos, están químicamente diseñados por la industria alimentaria con sabores brutalmente intensos.

Después de haber comido bollicaos, chocolatinas y chucherías ¡A qué padre consigue que se coman un plato de verdura!

La industria alimentaria no piensa en el tándem “nutrición y salud oral”. Pero conoce como está cableado el gusto en nuestro cerebro para elegir los alimentos según nuestras preferencias ancestrales.

El dulce nos daba una recompensa grandísima en forma de energía, y estamos configurados para buscar ese alimento. Ellos lo tienen bien estudiado y crean sabores de laboratorio como el aspartamo, en base a eso.

Lo mejor de todo es que para el problema que ellos han creado, también tienen  la solución…

¡Pediasure para todos! ¡No vaya a ser que nuestros niños se mueran desnutridos! ¡Ahh no! ¡Que estamos a la cabeza en obesidad infantil! ¬¬

Aprender a comer bien a base de “Pediasures” es como aprender a tocar el violín con un cencerro.

— Julio Basulto (@JulioBasulto_DN)

Comer comida real

comida basura
Imagen de http://www.arnaud-deroudilhe.com/

Si examinamos los cráneos encontrados en poblaciones ancestrales, conservan la mayoría de los dientes hasta la muerte y no sólo eso, el índice de caries y enfermedad periodontal es ridículo en comparación con las poblaciones post era industrial.

Lo mismo ocurre con la nutrición y salud oral de los animales salvajes en su hábitat natural o las poblaciones cazadoras recolectoras. No tienen prácticamente caries, enfermedad periodontal, maloclusión, obesidad o diabetes.

Pero algo curioso ocurre cuando introducimos a estas personas o animales en nuestra sociedad moderna con comida artificial… ¡Adivina adivinanza! ¡Exacto! Empiezan a desarrollar las enfermedades y patologías de las sociedades modernas.

¿Predisposición o reacción a los estímulos?

La idea de que tenemos una propensión a la caries o a la enfermedad periodontal, podría ser errónea ¿y si lo que importase de verdad fuese la microbiota oral? Estamos hablando de enfermedades multifactoriales, son muy complejas de analizar, pero podría ser una predisposición genética derivada de la adaptación de unas pocas generaciones.

Los alimentos ultraprocesados de la era post industrial, han descompensado la equilibrada microbiota oral y estamos pagando los platos rotos en forma de inflamación crónica en todo nuestro cuerpo y la boca no es una excepción. Desequilibrio bioquímico, acidificación del medio…

La saliva es el mecanismo de protección natural, en el momento en el que la protección degenera, bacterias patógenas como el Actinobacillus actinomycetemcomitans y Porphyromonas gingivalis o Streptococcus mutans proliferan y aumenta el riesgo de enfermedad periodontal y el riesgo de caries. Nuevamente se corrobora la estrecha relación entre nutrición y salud oral.

La solución.

Nutrición y salud oral
Familia cazadora-recolectora – Fotografía de AinoTuominen

¿Cómo mejorar nutrición y salud oral en un solo paso?

Es simple, come comida real. Nada que venga en cajas de colores, en bolsas o paquetes. El rol desempeñado por estos productos deteriorantes, es el del enemigo silencioso que avanza sin prisa pero sin pausa, haciendo estragos en nuestras hormonas y bacterias, produciendo inestabilidad en todos nuestros sistemas y desencadenando una espiral de problemas en el conjunto de nuestra salud.

Promover dieta equilibrada, o afirmar que no hay productos buenos o malos, no tiene sentido y es confuso.

Comerte unas patatas de bolsa o unas gominolas de vez en cuando no te va a matar, pero llevamos el 99% de nuestra existencia comiendo los mismos alimentos. Si introducimos una nueva variante (los químicos) en la ecuación nutrición y salud oral, el desequilibrio llegará antes o después. Ésto no quiere decir que nuestra genética sea idéntica a la de los cazadores recolectores, hemos sufrido adaptaciones, pero estamos mejor adaptados a comer fruta que a los donuts.

Revolución agrícola e industrial. Un antes y un después.

A partir de la revolución agrícola, introdujimos nuevos alimentos como los cereales, con menor aporte nutricional que la fruta o la verdura y redujimos la variedad de la ingesta de carnes. Ésto influyó negativamente en el aporte de nutrientes, y empeoró nuestra microbiota oral.

Pero no fue hasta la revolución industrial, cuando se produjo el absoluto desastre.

La comida basura, ha representado un antes y un después en el deterioro de los alimentos y de nuestra salud, recuerda que somos lo que comemos.

Tenemos comida no perecedera, que nos facilita el consumo gracias a sus envases, pero ésto, ha traído de la mano, productos con baja densidad nutricional. Para enmendar el error, nos venden alimentos fortificados con vitaminas y minerales que probablemente ni si quiera absorbamos. Una cosa es tragar y otra muy distinta, absorber nutrientes. Vender leche con calcio, vitamina D, ácido fólico, sin lactosa, 0% materia grasa, etc. Es una gran estrategia de marketing. Si compramos leche entera parece que somos malos padres. NO.

Según la FAO obtenemos casi el 75% de las calorías de cereales, jarabe de maíz, bebidas alcohólicas, azucares y aceites vegetales…

Es necesario reflexionar sobre nuestra comida, como hemos visto, influye en nuestra salud oral de forma directa, así como en todo nuestro cuerpo. Recuerda, el sistema digestivo, comienza en la boca.

¡Gracias por leer!

1 comentario en “Como influye la nutrición en la salud oral. Lactancia y comida real.

Deja un comentario

Utilizamos cookies para asegurarnos de que ofrecemos la mejor experiencia en nuestra web. Si continua visualizando el sitio asumimos que acepta las condiciones. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar